El Real Madrid quedó eliminado de la Champions League tras caer 4-3 en un duelo electrizante frente al Bayern Múnich en el Allianz Arena, en un partido que lo tuvo todo: goles, intensidad y polémica arbitral que terminó condicionando el desenlace.
El encuentro arrancó con un golpe inmediato del Madrid. Arda Güler aprovechó un error de Manuel Neuer para abrir el marcador en el primer minuto. Sin embargo, la reacción alemana no tardó y Aleksandar Pavlovic igualó rápidamente tras otro fallo defensivo.
El intercambio de golpes continuó con un golazo de falta de Güler para el 1-2, pero Harry Kane volvió a empatar. Antes del descanso, Kylian Mbappé puso el 2-3 tras una gran jugada colectiva, dejando una primera mitad memorable con la eliminatoria totalmente abierta.
En la segunda parte, el Bayern apretó con fuerza, obligando al Madrid a resistir. Andriy Lunin sostuvo a los blancos con varias atajadas clave, mientras Vinícius Jr. y Mbappé generaban peligro en cada contra.
Pero el punto de quiebre llegó al minuto 86. Eduardo Camavinga vio la segunda amarilla por retener el balón, en una decisión muy cuestionada del árbitro Slavko Vinčić. La expulsión desató la furia del banquillo y de jugadores como Jude Bellingham, que reclamaron airadamente.
Con un hombre más, el Bayern aprovechó el desconcierto. Primero Luis Díaz puso el 3-3 y, en los minutos finales, Michael Olise sentenció la eliminatoria con un gol que dejó sin reacción al conjunto español.
El pitazo final confirmó la eliminación del Real Madrid, que se despide con la frente en alto tras competir de igual a igual ante uno de los grandes favoritos. Sin embargo, la noche en Múnich quedará marcada por la polémica expulsión que cambió el rumbo de una eliminatoria que prometía ser histórica.
EL MUNDO
